Junio 02 (Agencias).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado tres nuevas muertes por un nuevo virus que ha alarmado a las autoridades de salud en el Medio Oriente y Europa desde que fue descubierto por primera vez el año pasado.

La OMS ya ha confirmado 50 casos de lo que denomina como el síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS, por su sigla en inglés). Treinta de los pacientes han muerto.

Tales cifras son motivo de preocupación. El virus MERS es un coronavirus, el mismo tipo de virus responsable del resfriado común, así como del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), pero menos de una décima parte de las personas que se enfermaron en la epidemia de SRAS del 2002 y del 2003 murió. El nuevo virus de la gripe aviar, propagado en China, conocida como H7N9, ha resultado en la muerte de una cuarta parte de los casos conocidos, mientras que la cepa de la gripe aviar más conocido, el H5N1, mató a alrededor de la mitad de las personas infectadas, de acuerdo con The New York Times.

Todavía es demasiado pronto para decir si el virus MERS es más peligroso que estos otros virus, ya que muchas más personas podrían haber sido infectadas sin desarrollar síntomas graves.

Sin embargo, el MERS es preocupante por otras razones. Un estudio publicado en la revista The Lancet describe cómo un paciente en un hospital francés contrajo la enfermedad de otro que había viajado recientemente a Dubai y no sobrevivió. Los dos compartieron una habitación durante tres días, pero no sino hasta más de una semana después de que los síntomas aparecieron en el otro paciente. Los autores del estudio estimaron que el periodo de incubación es de nueve a 12 días, demasiado tiempo en el que las personas infectadas pueden transmitir la enfermedad sin darse cuenta. Todavía no está claro en qué etapa es más contagioso el virus, de acuerdo con Los Angeles Times.

Otra preocupación es que el virus es difícil de identificar. Un artículo publicado en The New England Journal of Medicine esta semana describe cómo la enfermedad aparentemente se extendió por tres generaciones de una familia en Riad. Un niño y su tío sobrevivieron a la enfermedad, mientras que el padre y el abuelo del niño no lo hicieron. Sin embargo, los médicos no pudieron confirmar la presencia del virus de MERS en el más joven de los pacientes y no fueron capaces de ubicar el contagio en los dos que murieron sino hasta después de su fallecimiento.

La OMS no ha aconsejado restricciones o proyección especial alguna para los viajeros. (Tomada de: El Economista.com.mx)