CONTEXTOS: La arremetida del Gobernador contra los taxistas

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Por Gerardo Sandoval Ortiz

“Bueno, ya me chingué el discurso. Así están las cosas” dijo irritado y endiablado el titular de la Secretaría de Movilidad, Servando Sepúlveda Enríquez mientras buscaba salir del salón del Sindicato de Permisionarios de taxis. La amenaza se cumplió esta semana.

Nuestros amigos juran que el secretario iba pasado de copas, en estado inconveniente dirán los “bien hablados”. Acudió a dialogar con los taxistas con el mejor de sus ánimos pero en un determinado momento, un taxista se levantó de su asiento, pidió el micrófono y preguntó sobre los taxis Ubers. Todos notaron la ira en el rostro de Servando Sepúlveda pero nadie esperó su virulenta reacción.

Cuando aquel imprudente taxista tocó el tema de los Uber, Sepúlveda Enríquez se levantó de su asiento. Alzó el tono de su voz y les soltó en plena asamblea: “Se va a revisar todos los permisos porque hay muchos taxis clonados en Puerto Vallarta. Es una orden del gobernador…”.

Los taxistas presumen que hay una actitud de revanchismo del gobernador Aristóteles Sandoval Díaz contra el gremio de los chafiretes que conducen taxis amarillos, ahora otros pintados de blanco. Una semana después mandaron una volanta para pasar revisión de cada uno de los taxis. La volanta viene acompañada de un equipo de abogados e inclusive, el titular del área jurídica, José Luis Quiroz González viene a la cabeza del equipo. El viernes era un desorden el módulo donde despachan la volanta en el edificio de la Unirse. De acuerdo al calendario, el sábado 5 de agosto sería el último día y se regresaba a Guadalajara. El mismo viernes se disponían a solicitar se prolongue por lo menos una semana la revisión. Son demasiados taxis pues vienen desde municipios tan distantes como La Huerta, Cihuatlán, de toda la costa y de municipios serranos.

En aquella asamblea de la semana pasada, el titular les anticipó que se van a expedir otros 800 permisos para Puerto Vallarta y demás municipios de la región costa y sierra. También es una orden del gobernador. Ningún permisionario de taxis tomó a bien la noticia y hasta aquel chafirete que tocó el tema de los Ubers supo que había cometido un error al abordar el tema y causar el enojo al titular de la Semov.

Nada es circunstancial en la nueva encrucijada de los taxistas. Ellos saben del enorme malestar del ejecutivo estatal cuando hace diez semanas un grupo de taxistas se fueron a Guadalajara y se manifestaron frente al palacio de gobierno y en el Congreso del Estado. El lunes 25 de julio, el secretario general del sindicato de choferes, Jaime “el chilango” Aguilar Mejía puso en orden sus arreos y se llevó a sus incondicionales a la capital del estado. En la oficina de Aristóteles Sandoval llegaron a pensar si el diputado local Ramón Guerrero Martínez había orquestado semejante manifestación. No hallaron indicios de que “el mochilas” tenía metida su mano. Tampoco estaba metido el dirigente de los permisionarios Felipe Aréchiga Gómez. Nos mencionaron el nombre de Alejandro “el peque” Estrada como una figurilla metida en estos líos. Este último dato animó a Sepúlveda Enríquez  hacer el viaje inmediato a Puerto Vallarta y meterse al salón de Los Sauces. El resultado ya lo consignamos al inicio del texto. Todo ha sido catastrófico para los taxistas. En menos de una semana ya tenían encima la volanta para realizar revisiones exhaustivas de cada una de las más de mil concesiones.

Los taxistas asumen que todos están en orden. La Semov, y así se los dijo en su cara su titular, sostiene que hay permisos y taxis clonados. De acuerdo al gobierno del estado, el estado del transporte público en Puerto Vallarta, taxis y camiones urbanos es un desorden total. Al cabo de las revisiones que realiza hasta este sábado la volanta traída desde Guadalajara, se va a saber si hay taxistas en situación irregular. Todo indica que taxi que “esté mal”, será puesto fuera de circulación. Eso les advirtió Servando Sepúlveda. Cuando la revisión a los camiones urbanos, no fueron cinco ni diez los que dejaron de circular. Imposible saber a ciencia cierta cuántos, pero nos han afirmado que son varios cientos de camiones los que fueron retirados por los mismos dueños y escondidos el mismo día del sorpresivo operativo. Los usuarios todavía resienten la falta de camiones. Todos los días se pueden ver unidades atestadas de pasajeros. En diversas paradas los usuarios se arremolinan en las puertas de las unidades y muchos se quedan sin poder subir. En algunas rutas, se puede tardar hasta más de una hora en pasar una unidad. Quien tenga dudas lo podrá constatar, por ejemplo, en la Ruta B de Ixtapa.

Los permisionarios del transporte urbano también provocaron el enojo del señor gobernador. A Aristóteles Sandoval la ya extinta empresa Unidos e Integrados de la Bahía le armaron varios zafarranchos públicos, uno dentro el hotel Sheraton. El líder Adrián Gómez Meza y sus incondicionales fueron también a Guadalajara, se le plantaron enfrente, y exigieron al gobernador “liberar” las concesiones del nuevo transporte. La reacción fue inmediata. El gobierno del estado les anuló la licitación aparentemente ganada en buena lid y ordenó expedir una nueva licitación. Al mismo tiempo, Sandoval Díaz ordenó el operativo sorpresa contra el transporte urbano y sacó de las calles varias decenas de unidades por estar trabajando de manera irregular. Otras tantas decenas fueron escondidas por los “concesionarios” y siguen ocultas, en sus casas, en corrales y parcelas.

Y como en el caso de los camiones urbanos, “el taxi que no tenga papeles va a salir de circulación” les dijo en Los Sauces a los taxistas. El titular de la Semov alcanzó a ver en algunos taxistas la indignación por sus amenazas e intentó corregir: por decisión del gobernador Uber no va a entrar a Puerto Vallarta. Nadie le creyó pues todos los taxistas están convencidos de que los Ubers ya están en Puerto Vallarta y ya nadie podrán sacarlos de las calles del puerto.

En los taxistas existe un sentimiento de malestar contra sus propios dirigentes. Los acusan de haber azuzado al monstruo de mil cabezas. Están en lo cierto. Al gobernador Aristóteles Sandoval le causaron un hondo molestar la manifestación del lunes 25 en Guadalajara y desde ese día se ordenó implementar una rigurosa revisión de todos los permisos de taxis del destino. El mandatario sabía que desde hace muchos años la propia Semov tolera a decenas de los llamados “taxis piratas” y ya sin paciencia, les está respondiendo a esos taxistas que todos los días le causan problemas.

Revolcadero

Preguntamos a nuestros amigos taxistas respecto a eso de la mordida de mil 800 pesos a gestores. Se nos indicó que se trata de gestores del sindicato de los ruleteros, los que por años han hecho la chamba con la complacencia de todos los socios sindicales. Sucede que para realizar cualquier trámite se debe de ir hasta Guadalajara y eso implica perder uno o dos días de trabajo. Los gestores se encargan de realizar dichos trámites y se les da un tanto por sus servicios. A diferencia de otras veces u otros trámites, ahora no van a Guadalajara van a la volanta. Lo demás es igual que siempre, el permisionario le expide una carta poder notariada y es quien realiza el trámite. Sin embargo, no dejan de reconocer la presencia de “coyotes” que merodean la volanta y están a la “caza” de concesionarios dispuestos a pagar dinero para no hacer fila ni perder tiempo en realizar el trámite.***** Nuestros amigos del Seapal se guardaron la información de tener ya listo lo del aguamático en Ecoterra, un fraccionamientos a orillas de la carretera a Las Palmas, a la atura del entronque a El Cantón. Apenas publicamos algo sobre el tema y anuncian que en la zona rural ya tienen otro expendio de agua para llenar garrafones. Tendré que pedir información al día y soltar todo en una sola entrega. Pero bueno, ya la “Escuer” podrá tener acceso al agua para beber. Es para compensar ese sentimiento de soledad, de sentir vivir lejos de la civilización. Mucha chamba tendrá la maestra Yolanda Cuevas en levantar su censo de amigos y familiares de su natal El Colorado, sus vecinos de El Cantón, El Aguacate y todos esos nuevos asentamientos que se levantan entre La Desembocada y El Colorado.****** Vaya tormentón el de la tarde y noche del jueves.  Nos sorprendió el aguacero allá por un café de la colonia Versalles. Ya entrada la noche aquello era un arroyo y a mitad de la calle, la corriente llegó hasta las rodillas. Hicimos parada en el restaurante Outback y la cosa estaba peor. Antes de media noche la ruta a Ixtapa permitió ver zonas totalmente inundadas. Varios semáforos estaban inutilizados. En diversos tramos, las avenidas y carretera estaban con el tráfico semiparalizado. Frente al centro comercial Península, el carril lateral norte-sur, literalmente se “cerró”. En el tramo Las Juntas-Ixtapa, frente a la Pepsi Cola, hubo vehículos varados y el agua inundó varias empresas. El agua bloqueó el acceso al fraccionamiento Verde Vallarta y las instalaciones del Centro Universitario de la Costa de la UdeG se anegaron. El temporal de lluvias es un auténtico dolor de cabeza para el CUCosta. La calle de empedrado que lleva a dicho campus todos los años se inunda pues no ha habido obra ni desazolve de canales ni arroyos capaz de poner un alto a las inundaciones. El canal se desborda y el agua busca salida por la calle del CUC en cuyo frente logra niveles arriba del metro. Los dos carriles del  CUC a Ixtapa estaban intransitables y la circulación vehicular ocupó el sentido Ixtapa-Las Juntas. El pequeño Villas Ixtapa, situado entre los fraccionamientos Costa Coral y Los Tamarindos el agua se metió a todas las casas. Igual ocurrió en las zonas bajas de Los Tamarindos. Jardines y la colonia 24 de Febrero. Antes de fraccionar esa zona, hace unas dos décadas, ahí había una gran laguna. La Esperanza fue otra colonia con reportes de inundaciones de viviendas. A manera de observación, todas las zonas o puntos anegados sufren en tormenta fuerte problemas de inundaciones. No se trata de problemas nuevos. Y nadie, ninguna autoridad en sus tres niveles, ha podido hallar solución. Es más, conforme nacen nuevos fraccionamientos y se autorizan construcciones de nuevos edificios, calles o carreteras, bodegas o negocios, el problema se agrava. No se preocupan y nadie exige obras complementarias que permiten el drenaje pluvial marcado por la naturaleza. Se bloquean los arroyos y el agua busca las salidas y a su paso inunda hogares, fraccionamientos, avenidas, carreteras y escuelas, como es el caso del CUC.

 

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