CONTEXTOS: La voracidad, al descubierto en el ejido Las Juntas

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Por Gerardo Sandoval Ortiz

Este lunes, un grupo de ejidatarios de Las Juntas acudieron a las oficinas de la Procuraduría Agraria y a la Sindicatura municipal. Denunciaron la desincorporación de una parcela escolar y demandaron detener la ilegal subdivisión de la Parcela 127, misma que previo y también vía proceso irregular fue asignada a un particular.

Pero atrás de la denuncia anterior, al cabo de una charla con los ejidatarios fue posible saber de la intentona de la actual directiva ejidal para deshacerse de otros predios ejidales. Otra vez salta el nombre del dos veces comisariado, Jorge Mendoza Bernal, como el cerebro que orquesta la venta de bienes como el lienzo charro y la cancha ejidal. Solo para tener una idea, la oferta es vender el lienzo charro en 50 millones de pesos.

Hasta hace una semana nadie decía nada en torno al ejido las Juntas. Se habló por última vez de la asamblea electiva celebrada el domingo 18 de diciembre. Ese domingo, el profesor ya jubilado, José Luis Castro García ganó la elección a Antonio Arreola Pérez. En una primera ronda, empataron y en la ronda de desempate, por el descuido del grupo de Toño Arreola, perdió por un voto.

Y bueno, ¿de qué tamaño es la importancia de aquella elección? No es menor. Jorge Mendoza, su hermano Fernando, la familia y todo su grupo, impulsaron al profesor jubilado y al imponerse al clan Arreola y los suyos, les permitió reanudar el viejo sueño de vender diversos bienes del ejido. Entre los predios en plan de venta está un campo de juegos infantiles a un costado de la delegación municipal. Y también el lienzo charro que ha permanecido como aparente propiedad de los charros aunque en realidad les fue otorgado en comodato, pero se trata de  un bien ejidal. No es nuevo la pretensión de Jorge Mendoza por vender los terrenos donde funciona una cancha de futbol.

Por lo demás, nada de lo expuesto en el párrafo anterior es novedad. Lo nuevo en todo caso es el asunto de la venta de la parcela escolar. Son poco más de tres hectáreas que a un precio base conforme a los valores actuales en esa área, atrás de Fletes Oriente, también significaría una transacción millonaria para el ejido.

El pasado domingo 30 de julio, el ejido celebró su asamblea ordinaria mensual. El secretario Martín Venegas Vázquez pasó lista de asistencia y al final dijo: “los que no han sido mencionados en la lista hagan el favor de desalojar el salón”. El llamado a abandonar la asamblea los tomó por sorpresa. Cuando se vieron unos a otros hallaron que todos los que debían enfilar a la puerta de salida eran de dos o tres familias y todos, Pérez, Arreola, Coronado, Torres, y que en la elección de diciembre pasado habían votado por Toño Arreola. Es decir, quienes aparentemente habían sido “expulsados” de la asamblea y depurados del padrón de socios del ejido, eran los identificados con el grupo político que apoyó a Toño Arreola y votó en contra del profe Castro García. Por lo tanto, los estaban echando de la asamblea como un acto de represalia.

Cuando pidieron explicaciones del por qué los estaban dejando fuera de la asamblea, les informaron que el RAN (Registro Agrario Nacional) les envió un escrito en donde les notificaba que 16 ejidatarios quedaban fuera del ejido. Cuando pidieron información al RAN negaron la existencia de cualquier escrito en las condiciones dadas en la asamblea. En realidad, jamás les exhibieron documento alguno en la asamblea. Los de la mesa, de lejos les blandían en manos un legajo de papeles pero nadie pudo constatar que se trata de una notificación del RAN avisando dejar fuera del ejido a ejidatarios.

Los ejidatarios aludidos sospechan de algo simple. Creen que los directivos del ejido quieren dejarlos fuera del ejido para repartirse entre ellos, o al menos no compartirles, ingresos que pudiera dejarles la venta de activos diversos. La sospecha tiene razones sólidas. A Los Pérez, Arreola y demás, los han dejado fuera bajo el alegato de ya no tener “dominio pleno” sobre predios o parcelas. Pero en el mismo estado se sitúan otros tantos ejidatarios que no han sido tocados y sus nombres fueron mencionados en el pase de lista de la asamblea del domingo 3 de julio. La diferencia es que se trata de ejidatarios identificados al grupo de los Mendoza, votantes del profesor jubilado Castro García.

El caso de la parcela escolar indica la dimensión real de hasta dónde llega la voracidad de los directivos del ejido. Cabe precisar que los ejidatarios inconformes señalan a Jorge Mendoza como quien manipula al actual comisariado y está atrás de las intenciones de “mercadear” los bienes ejidales.

En el escrito presentado en la delegación de la Procuraduría Agraria y en la oficina del síndico, Jorge Antonio Quintero Alvarado se exponen algunos antecedentes, pero no  localizamos en ninguna de las cinco hojas que fue durante la gestión del abogado, Ludgerio López Amaral cuando se llevó al pleno de la asamblea para desincorporar de los bienes ejidales la parcela escolar 127.

“Comparecemos ante usted por nuestro propio derecho, en virtud que estamos llevando a cabo y un procedimiento apegado a la ley y a derecho, relativo a impedir el fraccionamiento, transmisión, subdivisión y cambio de destino de la parcela escolar, perteneciente al ejido Las Juntas”, se lee en la exposición.

Como antecedentes se cita el programa Procede y el trabajo de campo levantado por el INEGI para regularizar con nuevos planos, levantamientos  topográficos, mediciones y visitas de campo. Sin precisar fechas, se indica que al entrar el programa Procede se acordó destinar la parcela escolar a un plantel educativo. Representantes de la Procuraduría Agraria  y un notario público le dio formalidad al acuerdo. Los planos fueron levantados por el INEGI y los aprobó el ayuntamiento y se marcaron en los planos definitivos del ejido.

En el punto 3 del escrito se lee: han pasado cerca de 18 años desde la asamblea del Procede y el Comisariado y el Ejidal actual pretende a través del compañero Sergio Meza Villaseñor subdividir la parcela escolar, violentando el interés de la comunidad, así como disposiciones constitucionales y la Ley Agraria. Es ilegal la reasignación, desincorporación o cambio de destino de la parcela escolar.

Y el punto 4 es más contundente: “Desconocemos la fecha y la forma en que sucedieron las cosas relativas a la asignación de la parcela escolar en favor de Sergio Meza Villaseñor; tenemos conocimiento que está en proceso la subdivisión de la parcela mediante expediente 3872/2017 a nombre de Sergio Meza Villaseñor”.

El aspecto central de la historia lo hallamos en estos dos últimos párrafos. En la comodidad de un restaurante campirano allá frente a los campos de golf Vista Vallarta platicamos con media docena de ejidatarios y nadie se acordó del momento que la asamblea acordó desincorporar la parcela escolar y transferirla, cual propiedad privada, a Sergio Meza Villaseñor, a quien identifican como ejidatario pero es vecino de El Pitillal. Este amigo es ingeniero de profesión y es miembro del clan Meza, charros, ganaderos y carniceros, y de la familia Villaseñor, otro linaje ilustre de El Pitillal.

Acudieron ante el síndico, Jorge Quintero para emplazarlo a actuar y detener el proceso. La información disponible nos permite establecer que en la Dirección de Planeación Urbana  y en las Sindicatura se halla el expediente de fraccionar y subdividir la parcela. En pocas palabras, la parcela escolar se está urbanizando, ya se ha observado trabajo de maquinaria. “Planeación Urbana y la Sindicatura tienen posibilidad de impedir que se lleve a cabo un acto ilegal y criminal” se indica en el documento.

“Consideramos que es viable y factible que el ayuntamiento de Puerto Vallarta le gire atento oficio al Comisariado del ejido Las Juntas o en su defecto al propio solicitante y “actual propietario” Sergio Meza Villaseñor a fin de corroborar la información que éste escrito plasma”, se subraya.

Revolcadero

El recurso de los ejidatarios descontentos con los directivos del comisariado de Las Juntas concluye con tres peticiones. Primero: se suspenda el proceso de subdivisión de la Parcela 127 a nombre del ejidatario Sergio Meza Villaseñor, hasta en tanto ésta autoridad municipal verifique ampliamente el estatus de orden de la citada parcela; gire atento oficio al Comisariado del Ejido Las Juntas con el ánimo de esclarecer la situación aquí planteada. Segundo: Se realicen los estudios técnicos y jurídicos necesarios y ante las dependencias involucradas con el fin de evitar la violación de nuestros derechos humanos, de conformidad a los motivos expresados en el cuerpo del presente documento y se le otorgue relevancia jurídica a las pruebas que se ofertan. Tercero: se le gire atento oficio a la Procuraduría Agraria  del Estado y del Registro Agrario Nacional, para que intervengan de acuerdo con sus facultades y conforme a derecho y en su caso emitan opinión o dictaminen sobre el procedimiento de asignación de la citada Parcela 127. ****** Hubo una vez un funcionario de apellido Villegas que siendo empleado de cuarta tenía un sueldo arriba de 7 mil pesos a la quincena. Le asignaron algunas tareas menores en Las Juntas y a los vecinos les tenía cansado un discurso de a que a él “se le pelaban”. Presumía que era el chiqueado de “el mochilas”, que a él nadie lo corría y que si lo corrían, “el mochilas” lo iba a cobijar. Pues ándale que lo despiden. Y es una lástima pues hoy deambula como alma en pena, lamentándose haberle creído al diputado “Mochilas”. A quienes alguna vez le recomendaban cuidar la chamba y no andar de boca suelta llega a reclamarles que por ellos lo corrieron. Uno de sus amigos nos comentó el fin de semana su caso. No le pidieron alejarse del “mochilas” ni acercarse a Arturo Dávalos solo cuidar no hablar de política en la chamba. El caso es doloroso porque el tal Villegas tiene siete hijos todos en edad de estudio. El menor tiene meses de edad. Su triste historia vale para quienes le crean el cuento a Ramón Guerrero y lo siguen a ciegas sin pensar en la familia y en las necesidades diarias.****** Turistas y locales ayer se maravillaron al tener la vista ese fenómeno de la naturaleza que acá le llaman “culebra de agua”. En las aguas de la bahía se formó un tornado, atrajo la mirada y robó la atención de cientos, de miles de visitantes, más del lado de Bahía de Banderas. La tromba se formó en La Cruz de Huanacaxtle y de ese punto agarró las aguas y se desplazó al sur y desapareció sin retornar a tierra. No hubo reportes de eventuales estragos.

 

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