La nueva “jefa” de Cultura, sus lazos con Susana Carreño y la UdeG

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CONTEXTOS…

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Marina de los Santos Álvarez

El profesor del teatro vallartense, Alberto Fabián preguntaba a quien se le puso enfrente en dónde podía localizar a “la jefa” de Cultura. Ni de rostro ni de persona conocía a Marina de los Santos Álvarez y por mucha paciencia no pudo cumplir ese honor ese día.

Ese lunes se instaló el nuevo Ayuntamiento con la asistencia de todos los regidores. Se aprobaron propuestas y tomaron protesta a los principales funcionarios. Los regidores riñeron por oficinas y serían obligados a apilarse alrededor de la tómbola para saber su cubil. Ocurrió el zopiloteo cotidiano. Fue intenso el ir y venir de ciudadanos. Alberto Fabián esperó todo el día y nunca llegó la flamante funcionaria de nombre Marina.

Bien que el asunto del hombre del teatro no era de vida o muerte. Pero le era urgente resolverlo con la recién nombrada titular de la Cultura Municipal pues se trataba de afinar detalles de su próxima pastorela. Comentó a quienes lo escucharon tener ya acuerdos y vistos buenos con el anterior encargado de esa área. Alguien le recomendó acudir con el regidor de la Comisión de Cultura y se enroló con el profesor Luis Alberto Michel Rodríguez. Este señor, vestido del color vinotinto cual seguidor de las teorías chavistas, versión simulada claro está, para amolar no pudo reconocer ni a quien tenía frente a él. Michel -nada que envidiar al también Moreno, el teibolerín Sergio Mayer- también es ajeno a cualquier actividad cultural. Al menos escuchó a Alberto Fabián.

Esa breve relatoría del lunes fue el primer día de trabajo de la nueva administración municipal. También debería ser el primer día de trabajo de la jefa de la cultura en Puerto Vallarta. Pero le pusieron su primera falta. No sabemos si pidió permiso, si le descontarán el día no laborado o si dejará que ese pequeño asuntito lo trate y resuelva papi Raúl Padilla López.

Sí, el padre de la titular del Instituto Vallartense de Cultura es Federico de los Santos pero el papi adoptivo político es el mandamás de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla López. En esta “sociedad” intrafamiliar, política y profesional, es parte importante Susana Carreño por su calidad de “madrastra” de Marina de los Santos.

Hace casi una semana, el jueves 27 de septiembre, publicamos en este espacio la relación de nombres de quienes serían nombrados para gobernar la ciudad y el municipio los siguientes tres años. Le pusimos un poco de atención y no deja de resultarnos curioso que nadie fue más allá del nombre de la dama de la cultura.

Susana Carreño y Federico de los Santos

Nadie mencionó por ejemplo que Marina de los Santos es hija del arquitecto de los Santos, conocido en la sociedad vallartense, sí, social y política, como esposo de la periodista y política, Susana Carreño. Por alguna extraña razón, nadie ha hecho mención este lazo familiar. Fue por ésta vía que escapó información reservada a difundirse por la vía oficial a través de un boletín de prensa. Quien tenga duda, haga una revisión a redes sociales la tarde-miércoles del jueves 27, cuando soltaron “la exclusiva” y nombre de Marina de los Santos para cultura.

Proporcionar información personal y familiar de un servidor público no significa por sí mismo exponer al escarnio púbico. Por lo demás, el ciudadano de un funcionario reclama saber quién es, de dónde viene y dónde vive, de que familia procede, qué obra ha hecho, qué estudios realizó y en qué escuela u universidad.

Cuando el autor escuchó el nombre de Marina de los Santos Álvarez fue espontánea y natural la pregunta de quién era esa dama. Bueno, esa pregunta fue acompaña de una primera, ésta una pregunta en tono afirmativo. ¿Viene de la UdeG, propuesta por Raúl Padilla López…? La respuesta inmediata fue afirmativa.

Por su nombre nadie podría asociar a Marina de los Santos Álvarez con la periodista y política, Susana Carreño. “Es hijastra” (de la Carreño), nos dijeron. Era por demás plantear otras preguntas.

En nuestra misión por saber lo no conocido preguntamos y supimos que, Marina de los Santos pudo abrirse un espacio profesional en la UdeG previa negociación directa de Susana Carreño con Raúl Padilla. Eso ocurrió cuando la periodista ejercía funciones de regidora, en la administración de Ramón “el mochilas” Guerrero Martínez. “Fue para preparar el camino a Susana”, nos dijo un informante y antiguo colaborador de Radio Universidad.

Quién sabe si son los tiempos perfectos de Dios, como lo pregonan los creyentes de la fe religiosa, pero apenas concluyó la gestión de Susana Carreño en septiembre de 2015 y buscó y halló acomodo en Radio Universidad.

Marina de los Santos se abrió camino en el campus universitario apoderándose de las instalaciones de la antigua preparatoria regional, ahí por el libramiento y la avenida Francisco Villa. Le asignaron la responsabilidad de las relaciones públicas de la llamada Escuela de Gastronomía Gourmet y después recibió el nombramiento de “encargada” del Jardín Gourmet de la misma institución.

A principios de la administración pasada, fue de época el encontronazo entre el gobierno emecista y la UdeG. Estos se empeñaron en reclamar como suyo una franja de terreno entre el canal pluvial y el terreno de la ex prepa regional. Impidieron al gobierno municipal concluir el proyecto de ampliar el libramiento y la obra quedó inconclusa. En los últimos años, los dueños del MC pactaron acuerdos políticos que se extienden a cada rincón del estado. Pareciera que tal alianza política implicó el abandono de la construcción de un carril lateral del libramiento y la pérdida de una franja de tierra, que en cualquier día pudiera sumarse al patrimonio de la Escuela de Gastronomía Gourmet del CUC.

Raúl Padilla López

Ignoramos si Marina de los Santos fijó su interés en ser la mandamás de la cultura. Si no fue así, lo de menos es que ella tenga ese interés. En la UdeG, se cumplen órdenes y voluntades de los Padilla. Desde el triste suicidio de Carlos Briseño Torres, el único que en tres décadas ha osado en retar el mando de Raúl Padilla y acabó por suicidarse, ningún temerario ha contradicho las instrucciones del patrón. Bajo esas presiones, entre aulas universitarias, candidaturas y una regiduría, vivió aquí 25 años el fundador del CUCosta Armando Soltero Macías hasta agotar su salud y fallecer hace un año.

Entonces, Marina de los Santos cumple la orden temporal de hacerse cargo de “administrar” la cultura en Puerto Vallarta. Es un feudo ganado y negociado por la UdeG. ¿Que no sabe escultura, de pintura, de poesías ni de lecturas ni de lectores? Eso es lo de menos. Toda actividad y todo espacio cultural debe pasar por el riguroso “vobo” del llamado “Grupo Universidad”. Y cuando alguna institución universitaria requiera del uso y la facilitación de un espacio, también de tiempo, no habrá restricciones. Es esa una de las misiones de Marina de los Santos.

Que la dama sepa o no de cultura lo que el profe Michel del estado y abundancia de agua en la luna, eso es pecata minuta. Su perfil se ampliará y si cumple a cabalidad la tarea se nutrirá de conocimiento y le dará sus lecciones hasta al profe Pancho y sus monitos.

Caray. De algo ha se servir tener atrás el soporte de una institución como la UdeG y el CUCosta de Ixtapa.

Revolcadero

Enrique Alfaro Ramírez

Este martes y a dos meses de arrancar su gestión, Enrique Alfaro dio a conocer el primer gran paquete de funcionarios del primer círculo y nivel que lo acompañarán en su aventura de gobernar la entidad. Y como no viene en esa primera lista nuestro célebre Ramón Guerrero, pues a nadie en Puerto Vallarta interesó saber más allá de los nombres que nada dicen al destino. El ya esperado, Enrique Ibarra Pedroza será el secretario general de gobierno y Hugo Luna su jefe de gabinete. Nos suenan los nombres de los ex panistas, Macedonio Tamez Guajardo, quien en sus mejores tiempos fue alcalde de Zapopan y precandidato a gobernador, y el de Diego Monraz. Este también fue panista. Eso solo viene a reconfirmar de del estrecho vínculo del panismo con Enrique Alfaro. Ya llegarán más nombre de expanistas. Uno esperado es el del Jorge Vizcarra, aquel que como alcalde de Tonalá, se involucró en un escándalo de muertes, corrupción y extorsiones. Está de regreso, pero no en el PAN, en el MC, luego de pasar varios años encarcelado. Otros nombres de ese gabinete alfarista, en realidad nada nos dicen. Patricia Martínez Barba encabezará un “gabinete”, el de Gestión Territorial. Más allá de eso de “gabinete”, tal pareciese que Alfaro está reorganizando a su partido, al MC. Lo de Alfaro es la administración de los gabinetes, cual mueblería barata. Veamos: hay un “jefe de gabinete” y hay un gabinete de Gestión territorial, de Seguridad Social, Crecimiento y de Desarrollo Económico.***** ¿Que más hay en el cuerpo de colaboradores, ayudantes y gabinetes de Enrique Alfaro? Uno, ya visto desde otros ángulos, que va en sentido contrario al gobierno de Aristóteles Sandoval y aplica la más sabida de las máximas con el arribo de un nuevo gobierno: nada de lo anterior sirve y debe borrarse. Primero, Alfaro manda el mensaje se pretender gobernar con mayor burocracia a expensas de un aumento de la nómina. Es decir, al crear sus jefes de “gabinetes”, multiplica espacios y plazas de trabajo e ineludiblemente se construye muros intermedios entre él y sus secretarios. Eso es aumentar la burocracia y engordar la nómina. A ese paso Alfaro no dejará ningún espacio para sus queridos amigos vallartenses, como “el chino” Gustavo Fong Patiño, el propio “mochilas”, o la ya ex regidora Edelmira Orizaba. Cuando anuncie quienes ocuparán las oficinas de la UNIRSE quizá Alfaro se gane la atención de los vallartenses. Eso sí, tiene que nombrar a vallartenses vallartenses, patasaladas puros, no mandarnos de Guadalajara funcionarios que vengan y se apoderen del Seapal y demás dependencias estatales.****** Por cierto y hablando de chinos. Hay un chino que despacha en la oficina principal de reglamentos Municipales de apellido Velázquez. Desconocemos si este muchacho es un apasionado de la política o de si tiene aspiraciones mayores. No disponemos de mayor información y no hemos tenido tiempo de hurgar en quien ese ese famoso “Chino Velázquez”. Pero alguien, alguien muy influyente, nos habló maravillas de este chino. Que por su potencial, cualidades y capital político acumulado en breve tiempo, debe ser visto entre los cuadros con mayor futuro en el Movimiento Ciudadano. Que lo consideremos en la misma línea de sucesión para el 2021, a la par que Víctor Bernal y Rodolfo Domínguez y Diego Franco. Que es un chino patasalada y que aquí, estos llevan mano frente a cualquier golondrino.

 

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